Desde aquí se puede ver perfectamente la entrada. Está todo un poco oxidado y aún así conserva esa belleza invisible a los ojos. Una luz aframbuesada empapa el cielo sobre la vasta extensión de terreno baldío. Algo ocurre ahí dentro y no me creo digno de perdérmelo.
El camino se acorta rápidamente mientras mis pies parecen no moverse. Había olvidado los extraños fenómenos satelitales de esta zona. No tengo llave. Mi memoria siempre se salta ese detalle. Espera, está abierto. Extraño, debo admitirlo.
La puerta chirría dándome una bienvenida estridente, pero familiar. Todo empieza a cobrar sentido o quizá, sólo lo recupera. ¿Qué ha ocurrido con las cenizas? Dudo que exista una escoba tan grande. Aunque en este singular emplazamiento, no lo descarto del todo.
Una fina capa de hierba ha engullido al desierto que reinaba junto al olvido. Por todas partes se respira esa magia que hace danzar a los diminutos pelillos de la nuca. Un festín de colores adornan el cielo, dando a este viejo parque convertido en jardín, un aspecto más acogedor.
Hay poco que mirar, al menos a simple vista. Pues si me fijo, puedo ver pequeñas hormigas de colores corretear por el húmedo suelo. Parece que tienen una fiesta, no suelen ir tan elegantes. Allí veo algo que me distrae de las hormigas y mis pies ya parecen haber tomado una decisión.
¿Pero qué? Parece, pero, no puede ser. Ha crecido una flor muy peculiar. No sabía que aún quedaran de estas. Es pequeña, pero sin duda es un Giraluna. Eso quiere decir que mi querida Luna ha estado por aquí regando con su luz esta interminable tierra. Parece mentira, pero había olvidado su melódico aroma. Es como inhalar optimismo en dosis ingentes. Sienta de maravilla.
Hay tan poco, comparado con lo que hubo. Y sin embargo, es suficiente para hacerme sentir bien. Solo falta algo aquí, un puñado de pecas y una sonrisa nerviosa. Pero bueno, perdonaré su ausencia por motivos anuales.
Tengo una idea, le dejaré una nota. Así, aunque tardé en visitar este, nuestro pequeño gran satélite, sabrá que anduve por aquí, investigando.
"Hola pecas, soy yo. Sí, ese mismo. Estaba aburrido en mi casa y decidí venirme un rato a investigar por Central Park. Admito que me lleve una sorpresa al ver esto que estarás viendo tú ahora. ¿Parece mentira verdad? Es como si nunca nos hubiéramos ido. Sin embargo, es tan distinto. Pero fantabulosamente perfecto.
Bueno, quisiera estar aquí (estoy, pero en otro plano temporal) junto a ti. Dándote un abrazo y felicitándote no por cumplir años, sino por intentar ser mejor persona cada día que pasa. Gracias por regalarme tu amistad, a pesar de todo.
Toma, yo te regalo esto. No es mucho, pero creo que te gustará.
Muchos besos pecas. Aunque ya lo sabes, te quiero."
Ya está la dejaré aquí sobre esta piedratortuga. Encárgate de dársela. Es importante.
Bueno, se hace tarde... es hora de irme a casa. Dormiré tranquilo porque sé que, pase lo que pase, siempre tendré un lugar donde refugiarme de la realidad.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada