lunes 26 de enero de 2009

Desde la sombra

Llueve en Central Park, todo se ha tornado a un triste color gris que trae nostalgia a todo lo que habita en este idílico lugar. Entre los arboles inversos, repletos de murciélagos con pelo afro, se distingue una figura encapuchada cuya fisonomía podría ser confundida con la de la misma muerte.

Los murciélagos siquiera parecen oírle y poco a poco, se va acercando al que parece su objetivo, el campo de giralunas. Las flores han marchitado, pues tanta lluvia y tantos pocos rayos de luna, han mermado su existencia. Un cervatillo herido camina a duras penas hacia esta figura, hallando en él, un rostro familiar. La figura se agacha, y le acaricia la cabeza como hiciera antaño.

El cervatillo parece recobrar cierta vitalidad y su piel adquiere un tono brillante. De pronto se aleja de la figura, comprendiendo quizá, que su compañía está retrasando la difícil empresa que este espectro se ha propuesto.

El encapuchado parece buscar algo, mira en todas direcciones, pero solo halla oscuridad. Desde la sombra que oculta su cara, caen dos lágrimas, que pronto se confunden con la lluvia. Parece triste, sin embargo, ahí sigue, de pie, buscando una luz. Una radiante luz, que le llene de esperanza, una luz tan preciosa y mágica, que solo un hada podría emitir.

La lluvia empapa su indumentaria y esta, se pega tanto a su piel, que permite distinguir su esquelético aspecto. En el viento se escucha un susurro proveniente, seguramente, del interior de su alma. Unas simples palabras, una simple pregunta, cuya respuesta le es desconocida:

¿Por qué?
 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.